Friday, 29 July 2016

La historia de una Vuelta al Aneto (58 km & 3.400 m D+) con gratitud eterna a la organización


Este fin de semana los amantes de las carreras por montaña teníamos una cita ineludible en el Valle de Benasque con la celebración del Gran Trail Aneto – Posets. Sin lugar a dudas es la carrera reina de los Pirineos en cuanto a participación, ambiente y dureza, siendo especialmente exigentes la Vuelta al Aneto y el Gran Trail Aneto – Posets.

Como nos tiene acostumbrados la organización, el evento fue una auténtica fiesta que va más allá de las propias carreras, con gran cantidad de actividades paralelas. Solo tengo palabras de elogio para ellos. Como principal novedad, este año la salida del Gran Trail Aneto – Posets fue retrasmitida en directo por Aragón TV, que realizo una gran cobertura sobre el evento. Desafortunadamente la coincidencia con el Campeonato del Mundo de carreras por montaña no permitió que la élite del Ultra Trail se diera cita al completo, no obstante, la lucha por la victoria en las diversas modalidades fue feroz. Excepto en el Gran Trail Aneto – Posets, donde la superioridad de Dani Amad sigue siendo indiscutible.


Los participantes de la Vuelta al Aneto tomamos la salida a las siete de la mañana del sábado, en mi caso, acompañado de tres buenos amigos: Eliseo Satorres, David Chopo y Edu Sorolla. La música tradicional del Vall de Benasque precedió a una épica salida con cientos de personas que abarrotaban las calles de la villa. La meteorología, marcada por viento de norte, cubría de nubes toda la divisoria francesa y el Macizo de la Maladeta, contrastando con el soleado día que se vivía en Benasque.


Los primeros kilómetros, muy corredores, transcurrieron rápidamente y en apenas unas tres horas nos plantamos en La Renclusa (km 20). Me encuentro con las mejores fisios de Aragón: Sescún, animando y Esther, recuperando fuerzas para seguir adelante ¡Esta semana tendrán trabajo en FisioBenas! Acto seguido pequeña ascensión hasta el Collado de la Renclusa, descenso a Aigualluts y de cabeza al Valle de Barrancs ¡Se terminó el correr! ¡Empieza el hors catégorie de la jornada! El temido ascenso al Collado de Salenques. Las piernas están frescas y el ir saltando de bloque en bloque es hasta entretenido. Desgraciadamente en este punto David tiene que abandonar por una inoportuna lesión ¡Eres un campeón! ¡El año que viene más!


Una vez alcanzamos el Ibón de Barrancs se muestra ante nosotros la dura ascensión final hasta el escarpado collado que roza los 3.000 metros. La niebla solamente nos deja entrever el collado; mientras, empezamos a pisar las primeras placas de nieve de la jornada que hacen más placentero el ascenso. Uno se siente una pequeña hormiguita ante tal majestuosidad de la naturaleza.


Los últimos metros de semi-grimpada se encuentran asegurados con cuerda y debemos equiparnos con guantes, debido a que los dedos pierden rápidamente la movilidad gracias al viento y precipitación en forma de nieve. Un bloque de dimensiones considerables se desprende accidentalmente prácticamente llegando al collado tras apartarse, amablemente, un par de excursionistas, afortunadamente nadie se topa en su trayectoria ¡Qué gritos metimos para avisar a los que subían!





La sensación térmica para nada invita a quedarse en el collado y rápidamente inicio los 50 metros de cresteo asegurados con cuerda que nos llevaran a una posterior destrepada por el Valle de Salenque. Entre caos de bloques atravesamos la morrena del Russell por la nueva variante del GR-11.5 hasta el Collado 2.706 (km 30) que ofrece una espectacular panorámica sobre el Ibón del Cap de la Vall. Acto seguido cruzamos el Collado del Estany Negre para posteriormente alcanzar el Collado dels Estanyets que en marcado descenso nos llevará directos a los ibones de mismo nombre. En sendero más placentero alcanzamos los Ibones de Angliós, punto en el que emprendemos un duro ascenso al Collado de Angliós. Último obstáculo para alcanzar el Ibón de Llauset y con él, el deseado avituallamiento. Pero antes, un curvado descenso para disfrutar de lo lindo y de paso machacar un poco más las rodillas.





El avituallamiento de la Presa de Llauset (km 36) nos lo tomaremos con tranquilidad, incluso me permitiré tumbarme durante un par de minutos. El caldo con fideos sabe a gloria, pero hay que reemprender la marcha. Edu y Eliseo salen muy fuertes, yo decido ir a un ritmo más pausado. El ascenso hasta el nuevo Refugio de Cap de Llauset se hace duro, duro. Afortunadamente, es el refugio más elevado de los Pirineos con sus 2.450 metros. Con lo cual, una vez alcanzado, ya queda muy poco para cruzar el último collado de la jornada, el de Vallibierna.


El silencio reina en el último ascenso, la corredores ya no tienen fuerzas ni para hablar. En cada curva te encuentras alguna persona descansando en busca de energías o motivación para seguir hacia el collado. Contrariamente a la agonía que vive mucha gente, me voy animando y mi ritmo de ascenso es constante e ininterrumpido. Llego al collado, miro a mi alrededor: "¡Qué pasada! ¡Qué bonito!". Uno nunca se cansa de disfrutar de tan bellos paisajes. Aprovecho para quitarme toda la ropa de abrigo, con la intención de emprender un rápido descenso.



Una placa de nieve en el descenso resulta genial para improvisar un entretenido tobogán. Los corredores que me rodean miran con sorpresa mi descenso y al cabo de unos segundos, la placa se ha convertido en un verdadero tobogán abarrotado de corredores. Me siento muy cómodo y las piernas han rejuvenecido, disfruto de un descenso inigualable. Rápido pasó por el último avituallamiento del Refugio de Coronas para emprender un fugaz descenso hasta Senarta. Poco antes me he cruzado con Eliseo y Edu, casi ya lo tenemos. En los últimos kilómetros mantener el ritmo será más complicado, pero las ganas de llegar a meta pueden con todos los males.

Entrar a Benasque resulta extremadamente emocionante, las calles siguen llenas de gente animando. Los más pequeños te extienden la mano, ya no hay prisas, hay que disfrutar de estos últimos metros. No vendrá de unos minutos. Te cruzas con conocidos, amigos, familiares… es un momento muy emotivo. Tras 13h 35’ 35" cruzo el arco de meta totalmente excitado de ilusión y lo celebro de la mejor manera con los que me rodean.


Desgraciadamente, la fiesta pronto se verá interrumpida. Empiezo a marearme y por más que me siento o busco una posición cómoda las sensaciones cada vez son peores. Me desplazo a las asistencias médicas y en seguida me tumban en la camilla. Tras ver los síntomas y preguntarme cuantos geles de cafeína me he tomado durante la carrera (tres), me llevan en ambulancia al Hospital de Campaña del GTAP instalado en el Pabellón de Benasque, donde me pondrán suero para hidratar el cuerpo. Tras tres horas vuelvo a la normalidad. Una buena lección para próximos eventos, no tomar geles con cafeína. Me sorprende que con un gel ya se duplique la cantidad considerada tóxica, hecho que desconocía completamente. Por ello, quiero mostrar mi más sincero agradecimiento a las asistencias médicas y organización cuyo trato fue excelente. No se puede pedir más. Les estoy inmensamente agradecido.

Un año más el GTAP ya ha finalizado, pero todos ya estamos esperando la edición del año 2017. Todo amante de las carreras tiene que participar en este evento: como voluntario, corredor o espectador ¡De todas las formas se puede disfrutar! Próxima parada: Trail2Heaven.

Fotos: Organización GTAP (En breve más) y de cosecha propia.


No comments:

Post a Comment

Instagram @gsanmartin_95

Sobre mi


Apasionado de la montaña y el alpinismo, Ultra Trail Runner y esquiador nórdico. Un enamorado de mi tierra y cultura. Seguir leyendo→

Recent

recentposts

Random

randomposts