Wednesday, 9 May 2018

Dents de Finestres o Muralla de Finestras


El Montsec és un entorno que no deja indiferente a nadie, formando una accidentada orografía montañosa que alberga un gran número de lugares singulares. Precisamente en este marco, ubicado al sur de la comarca de la Riabagorza, encontramos un conjunto de pueblos deshabitados, entre ellos la villa de Finestres o Finestras. Aldea que guarece una de las maravillas geológicas más sorprendentes del Montsec del Estall, las espectaculares Dents de Finestres, también conocidas como Muralla China de Finestras. Sin lugar a dudas uno de esos tantos parajes que hacen del Montsec unos de mis lugares predilectos.

Ficha de la actividad:

 Distancia23,17 km
 Desnivel positivo804 m
 Desnivel negativo804 m
 Altitud máxima989 m
 Altitud mínima500 m 
 Nivel de dificultadModerado
 Zona geográficaSerra del Sabinós
 TrackDescargar 

El embalse de Canelles fue construido en un tiempo récord de apenas seis años y fue inaugurado en el año 1959, siendo el embalse más grande de Cataluña, no así de Aragón, con quien comparte sus aguas. Represa las aguas de la Noguera Ribagorçana y en su construcción perderían la vida 25 personas, la mayoría represaliados del franquismo. Es uno de los embalses más aislados debido a su escarpado entorno. Los alrededores del pantano no los recorre ni una sola carretera, solamente una multitud de pistas en diferentes estados de conservación. Propiciando un entorno desconocido que al no ser accesible a todo el mundo se encuentra en un muy buen estado de conservación.
El pueblo de Finestres rodeado de vegetación con el embalse de Canelles de fondo.

Nuestra ruta dará comienzo en el pueblo abandonado de Finestres, donde antiguamente vivían diez familias que eran prácticamente autosuficientes. Era muy famoso por la producción de un exquisito aceite de oliva. La construcción del embalse anego las tierras de cultivo, abocando a los habitantes de los pueblos de la zona a un éxodo obligado. Entre ellas la bisabuela de Leo Messi, sí, el del FC Barcelona, que era natal de Blancafort. Pueblo que actualmente se encuentra bajo las aguas de la Noguera Ribagorçana.

Las calles de Finestres nos recuerdan como debía ser la vida de este pueblo en el pasado.
Los compañeros que nos desplazamos a hacer esta fantástica ruta.

Para llegar a Finestres deberemos dirigirnos al pueblo de Estopinyà o Estopiñan del Castillo, vía Benabarre o Alfarràs. Poco antes de llegar al municipio cogemos una pista en buen estado de conservación hasta el Puente de Penavera que cruza uno de los brazos del embalse. A partir de este punto el firme es algo más irregular, pero con cualquier todoterreno se puede continuar sin problema alguno hasta el municipio de Finestres tras recorrer cerca de 12 kilómetros. Eso sí, abstenerse vehículos bajos que no sean todoterreno, ya que en algún punto es fácil rascar con el travesaño. En el pueblo de Finestres no habrá problema para estacionar nuestro vehículo.

Track de la pista que deberemos transitar con todoterreno.

Comenzamos a caminar por las calles del pueblo, de extraña belleza, es como hacer un viaje al pasado. Solamente Casa Coix está cuidada, el resto se encuentran parcialmente o totalmente derruidas. Tras cruzar el pueblo callejeando por sus estrechas calles nos desplazamos dirección a la Ermita de San Marcos, donde disfrutaremos de la primera y fascinante vista sobre la Muralla de Finestres que se alza esplendorosamente sobre las aguas de la Noguera Ribagorçana. La ermita, en buen estado de conservación, ofrece una magnífica panorámica sobre el embalse.

La Muralla de Finestres coronada en su zona central por las ruinas del Castillo y de la Ermita de San Vicente.
La Ermita de San Marcos corona una colina cerca del pueblo
La Ermita de San Marcos ofrece un fabuloso mirador sobre el embalse de Canelles.

Posteriormente nos dirigimos a la Ermita de San Vicente situada sobre la escarpada muralla. Esta formación es una falla geológica que se formó durante la Orogenia Alpina, la cual provocó que los estratos calcáreos quedaran en posición vertical. Las vetas más blandas irían erosionándose, dejando al descubierto la roca calcárea que es más dura. Actualmente observamos dos espectaculares murallas separadas por una veintena de metros, con otras más pequeñas en la zona central. Pero lo curioso es que ambas murallas son muy delgadas, llegando a medir escasos centímetros de anchura en algunos puntos. La pequeña ermita se eleva sobre las ruinas del antiguo castillo de Finestres.

La Ermita de San Vicente se eleva junto a las ruinas del Castillo de Finestres 
La Ermita de San Vicente apenas tiene una anchura de dos metros, pero ofrece unas asombrosas vistas.

Tras contemplar la belleza de este entorno emprendemos nuestro camino hacia el pueblo de Fet, siguiendo el PR-HU 45 que avanza entre monte bajo. Pero antes haremos una visita obligada al Mirador de Sabinós, que se encuentra situado en el punto más elevado de esta sierra repleta de sabinas. Precisamente de donde procede este topónimo. El mirador ofrece unas fabulosas vistas sobre el Congosto de Fet, situado frente las Conclues de Millà. Resulta un privilegiado balcón sobre el Montsec de Aragón y Cataluña con el Congosto de Mont-rebei que salta a la vista. Divisando las ermitas de Santa Quiteria, San Bonifacio y Corçà o la Torre de les Conclues y la Vall d’Àger. En el horizonte una nítida panorámica sobre los Pirineos, de la que destacan La Peña Montañesa sobre la que se elevan las Tres Sorores. También divisamos los macizos del Cotiella y Turbón. La cumbre del Perdiguero asoma tímidamente sobre el Montsec de l’Estall, del que también sobresalen los Eristes. Finalmente observamos algunas de las cumbres situadas en el entorno del Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici.

El PR-HU 45 avanza por monte bajo.
El Congosto de Mont-rebei cubierto por una lengua de niebla
Vistas sobre el embalse de Canelles.
El estrecho y agreste Congosto de Fet.
Las Conclues de Millà se elevan vertiginosamente sobre el Congosto de Fet.
El Mirador del Sabinós ofrece una amplia vista sobre el Montsec.

A continuación nos dirigimos al pueblo de Fet, el cual ya avistamos desde la cumbre del Sabinós (989 m). La villa se eleva sobre un gran acantilado rocoso. Deberemos deshacer nuestros pasos, para enlazar de nuevo con el PR-HU 45 que recorre la cadena montañosa. Junto al camino observamos bancales, actualmente cubiertos principalmente por encinas, pino carrasco y enebro. Pero también olivos que aunque hoy son fuente de alimento para los animales, su presencia nos recuerda que estas montañas estuvieron habitadas. Poco antes de llegar a la villa encontramos un merendero con una fuente-lavadero de dudosa potabilidad. El estado del pueblo es sobrecogedor, la vegetación se ha apoderado del lugar. El acantilado está coronado por la Iglesia de Santa María, tras la que se esconde un fascinante mirador. Desde el que divisamos los pueblos de Estall y Montfalcó, este último el único que ha recuperado la vida con un albergue. Siendo el  principal acceso al Congosto de Mont-rebei en la vertiente aragonesa.

El Macizo del Cotiella y el Turbón en la lejanía. Sobre el acantilado rocoso el pueblo de Fet.
El municipio de Fet con la pared de Aragón detrás.
El merendero de Fet con su fuente-lavadero.
Un pilar en la entrada del pueblo de Fet junto a un pequeño estanque.
Las calles de Fet de las cuales se ha apoderado la vegetación.
El pórtico de la iglesia de Santa María.
Al fondo el Congosto de Fet.
La amplia panorámica que nos ofrece el Mirador de Fet.
Callejeando por las calles de Fet
La enredadera va cubriendo poco a poco toda la superficie de la vivienda.
Curiosa arcada en una de las casas de Fet

Seguimos el PR-HU 45 dirección Montfalco, para, en el primer cruce, abandonar el PR y encaminarnos de nuevo dirección a Finestres. Avanzamos por una pista que serpentea entre campos de cultivo con ligeros cambios de desnivel. Y tras unos minutos alcanzamos la cima de La Creu (852 m), marcada por un vértice geodésico situado en medio de un campo. Al tratarse de una plantación de árboles podremos acceder sin problema al punto más elevado desviándonos momentáneamente de la pista.

Avanzamos por una pista que serpentea entre campos de cultivo con ligeros cambios de desnivel.
Campos de cultivo en el Camino de Viacamp.
La cumbre de La Creu (852 m) con la Serra del Montsec de fondo.

Finalmente retomaremos la pista para torcer por un sendero a nuestra izquierda que avanza en marcado descenso hasta Finestres. El camino se encuentra algo cubierto de maleza, pero se sigue con facilidad. Prácticamente cuando ya estamos a punto de abandonar la senda, esta se desdibuja. Pero vemos con claridad frente nosotros el PR-HU 45, con el que conectaremos de nuevo para poner punto final a nuestra ruta circular. Aunque antes de marcharnos, no podemos resistirnos a observar de nuevo la bella muralla.

Canelles frente el pueblo de Finestres.
Parte de la Muralla de Finestres vista desde otra perspectiva.
La espectacular Muralla de Finestres
Panorámica del embalse de Canelles.

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Sobre mi


Apasionado de la montaña y el alpinismo, Ultra Trail Runner y esquiador nórdico. Un enamorado de mi tierra y cultura. Seguir leyendo→

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